domingo, 28 de agosto de 2011

Cursos UNESR Nelly Chacon: Cursos UNESR

Psicología Evolutiva del Desarrollo.

Participante: Eliana Volcán Pérez

Vivimos en una sociedad cambiante, y dentro de este conglomerado de cambios hay muchos que afectan a la estructura social de la familia. Este aspecto es todavía mas importante y determinante cuando los chicos, por cualquier circunstancia, son diferentes o se apartan de la media para la que están constituidas la mayor parte de las estructuras sociales y educativas, este es el caso por ejemplo de los niños superdotados.

Relación con la escuela

La escuela ocupa un lugar estratégico en el desarrollo de los niños. Provoca los primeros contactos reales con la sociedad, formada por otros niños y por otros adultos. Una mayoría de niños, normalmente, no empieza el colegio con una etiqueta de “niño excepcional”, y sus oportunidades de aprender y demostrar lo que pueden hacer dependen del contexto escolar y, más concretamente de los profesores. Lo que ninguna familia puede esperar es que la escuela sea un centro que detecte sistemáticamente a los niños más dotados. La imaginación de muchos adultos, cree que se les distinguirá fácilmente a primer golpe de vista: “estos niños tienen la cabeza gruesa, frente despejada, llevan gafas, tienen un lenguaje preciso, forman una clase aparte y en el colegio se unirán con los chicos más brillantes para aprender rápidamente”. Esto no es evidentemente la realidad, los niños superdotados son a veces difíciles de detectar en la escuela, en muchas ocasiones suelen ser discretos, mantienen las distancias, guardando esa brillantez para su casa. Pero a pesar de todo hay que tener en cuente que “los niños superdotados son semejantes a los demás niños”.

Los problemas mas importantes que en los contextos educativos ordinarios dificultan la atención al niño de capacidad superior se podrían resumir diciendo que son: el establecimiento de currículos poco flexibles, la aplicación de metodologías uniformes, los materiales inadecuados, la inexistencia de tutorías individualizadas, o la dificultad de apoyar acciones enriquecedoras son algunos de los ejemplos de lo que no es aconsejable para las características de estos niños. De manera que los niños no necesitan solo una diagnosticarían, sino una potenciación de sus capacidades en la escuela. Por otro lado no es necesario que estos niños asistan a centros especiales ya que como he dicho antes se trata de niños como cualquiera de los otros.

Hay algunos programas que se emplean para cubrir las necesidades educativas de los más dotados, aunque no puede decirse que sean los más adecuados y satisfactorios, pero de momento se distinguen tres tipos:

-aceleración: se trata de reducir el periodo de instrucción en dos años, realizando dos cursos en uno, de manera que acabarían Secundaria con 14 años en vez de 16. Este sistema permite un gran ahorro e tiempo para el superdotado, siempre y cuando estén de acuerdo y haya consentimiento de los padres y tutores.

-agrupamiento: se basa en juntar en grupos a niños inteligentes de manera que aprendan juntos, según su ritmo. Pero esta medida es considerada por muchos como un acto discriminativo.

-enriquecimiento: este probablemente sea el sistema más asequible, si se dispusieran de métodos adecuados. Hablamos por ejemplo de los sistemas de apoyo extracurricular. Consiste en un conjunto de actividades desarrolladas por especialistas que no pueden ser atendidas en los centros ordinarios, es decir, que mejore enriquezca y amplíe la instrucción escolar, a tiempo que prevenga las discronías o desajustes que pueden surgir debido a las diferencias de su desarrollo cognitivo. Estas clases se deberían dar en aulas de integración pero también pueden hacerse en centros normales. Un ejemplo de esta propuesta es el Programa Estrella, pionero en la Comunidad de Madrid.

RELACIONES FAMILIARES

La familia es una institución social de origen natural, básico en y para el desarrollo del niño superdotado. Se ha comprobado que cada contexto familiar recibe de forma diferente a un hijo superdotado, pero todos necesitan orientación y apoyo que les libre de mitos y estereotipos para que puedan realmente comprender y apoyar a su hijo, hermano, etc.

Relaciones entre padres e hijos

Los padres son el primer modelo para el superdotado. Deben demostrar con su comportamiento que el aprender siempre es algo placentero. Deben ser consecuentes, justos, optimistas, y abiertos a cualquier novedad, para que puedan enseñar a su hijo una postura positiva ante la vida.

El sentimiento más común entre los padres es el de ansiedad por tener un hijo diferente y no saber cómo tratarle, provocando en los padres inseguridad e insatisfacción.

Si los padres tienen una alta dotación intelectual, esta disonancia y el problema potencial queda reducido. Cuanto mayor sea la discrepancia en dotación entre padres e hijos mayor será el problema y más importante la necesidad de orientación de un profesional.

La formación que deben recibir los padres puede hacerse en diversos contextos y con diversas metodologías; uno de los que actualmente se consideran más adecuados, es una escuela de padres, es decir, formación de padres entre padres.

http://html.rincondelvago.com/capacidad-intelectual.html


Psicología Evolutiva del Desarrollo.
Participante: Eliana Volcán Pérez
Vivimos en una sociedad cambiante, y dentro de este conglomerado de cambios hay muchos que afectan a la estructura social de la familia. Este aspecto es todavía mas importante y determinante cuando los chicos, por cualquier circunstancia, son diferentes o se apartan de la media para la que están constituidas la mayor parte de las estructuras sociales y educativas, este es el caso por ejemplo de los niños superdotados.
Relación con la escuela
La escuela ocupa un lugar estratégico en el desarrollo de los niños. Provoca los primeros contactos reales con la sociedad, formada por otros niños y por otros adultos. Una mayoría de niños, normalmente, no empieza el colegio con una etiqueta de “niño excepcional”, y sus oportunidades de aprender y demostrar lo que pueden hacer dependen del contexto escolar y, más concretamente de los profesores. Lo que ninguna familia puede esperar es que la escuela sea un centro que detecte sistemáticamente a los niños más dotados. La imaginación de muchos adultos, cree que se les distinguirá fácilmente a primer golpe de vista: “estos niños tienen la cabeza gruesa, frente despejada, llevan gafas, tienen un lenguaje preciso, forman una clase aparte y en el colegio se unirán con los chicos más brillantes para aprender rápidamente”. Esto no es evidentemente la realidad, los niños superdotados son a veces difíciles de detectar en la escuela, en muchas ocasiones suelen ser discretos, mantienen las distancias, guardando esa brillantez para su casa. Pero a pesar de todo hay que tener en cuente que “los niños superdotados son semejantes a los demás niños”.
Los problemas mas importantes que en los contextos educativos ordinarios dificultan la atención al niño de capacidad superior se podrían resumir diciendo que son: el establecimiento de currículos poco flexibles, la aplicación de metodologías uniformes, los materiales inadecuados, la inexistencia de tutorías individualizadas, o la dificultad de apoyar acciones enriquecedoras son algunos de los ejemplos de lo que no es aconsejable para las características de estos niños. De manera que los niños no necesitan solo una diagnosticarían, sino una potenciación de sus capacidades en la escuela. Por otro lado no es necesario que estos niños asistan a centros especiales ya que como he dicho antes se trata de niños como cualquiera de los otros.
Hay algunos programas que se emplean para cubrir las necesidades educativas de los más dotados, aunque no puede decirse que sean los más adecuados y satisfactorios, pero de momento se distinguen tres tipos:
-aceleración: se trata de reducir el periodo de instrucción en dos años, realizando dos cursos en uno, de manera que acabarían Secundaria con 14 años en vez de 16. Este sistema permite un gran ahorro e tiempo para el superdotado, siempre y cuando estén de acuerdo y haya consentimiento de los padres y tutores.
-agrupamiento: se basa en juntar en grupos a niños inteligentes de manera que aprendan juntos, según su ritmo. Pero esta medida es considerada por muchos como un acto discriminativo.
-enriquecimiento: este probablemente sea el sistema más asequible, si se dispusieran de métodos adecuados. Hablamos por ejemplo de los sistemas de apoyo extracurricular. Consiste en un conjunto de actividades desarrolladas por especialistas que no pueden ser atendidas en los centros ordinarios, es decir, que mejore enriquezca y amplíe la instrucción escolar, a tiempo que prevenga las discronías o desajustes que pueden surgir debido a las diferencias de su desarrollo cognitivo. Estas clases se deberían dar en aulas de integración pero también pueden hacerse en centros normales. Un ejemplo de esta propuesta es el Programa Estrella, pionero en la Comunidad de Madrid.
RELACIONES FAMILIARES
La familia es una institución social de origen natural, básico en y para el desarrollo del niño superdotado. Se ha comprobado que cada contexto familiar recibe de forma diferente a un hijo superdotado, pero todos necesitan orientación y apoyo que les libre de mitos y estereotipos para que puedan realmente comprender y apoyar a su hijo, hermano, etc.

Relaciones entre padres e hijos
Los padres son el primer modelo para el superdotado. Deben demostrar con su comportamiento que el aprender siempre es algo placentero. Deben ser consecuentes, justos, optimistas, y abiertos a cualquier novedad, para que puedan enseñar a su hijo una postura positiva ante la vida.
El sentimiento más común entre los padres es el de ansiedad por tener un hijo diferente y no saber cómo tratarle, provocando en los padres inseguridad e insatisfacción.
Si los padres tienen una alta dotación intelectual, esta disonancia y el problema potencial queda reducido. Cuanto mayor sea la discrepancia en dotación entre padres e hijos mayor será el problema y más importante la necesidad de orientación de un profesional.
La formación que deben recibir los padres puede hacerse en diversos contextos y con diversas metodologías; uno de los que actualmente se consideran más adecuados, es una escuela de padres, es decir, formación de padres entre padres.